sábado, 9 de mayo de 2009

San Isidro labrador, poco mordedor.

Este tipo era un zoofílico coprófago pederasta, es decir, tenia el vicio de comerse las cagadas de los cachorros de perro.
En el día de hoy (15 de Mayo), celebramos el día de su muerte, por fin nos libramos de semejante cabrón. Y debemos dar las gracias, por ello, a Bruno, un pastor alemán que le arrancó los huevos de un mordisco y luego los escupió, provocandole, al santo, la muerte por desangramiento.

4 comentarios:

Outsider dijo...

No seas así... no te inventes las cosas... no fue un pastor alemán... fué un labrador... y de ahí el apellido que le pusieron...

Por cierto... mirando la vida y obras del "santo", resulta que no hizo nada por lo que le recordaran ninguna santidad, sino que más bien era algo perro y que lo de rezar era una excusa para no ir a currar al campo... lo de santo le vino porque debía ser un borracho de cuidado y con tanto alcohol el cuerpo se le conservó incorrupto como a Lenin... pero sin vodka...

Padme dijo...

Pol favol... Nos has hecho más viejos una semana así de un día para otro y sin haberla sufrido/disfrutado.

A este tío lo que le pasaba es que se metía pal cuerpo algún alucinógeno y confundía a su mujer y su hijo con ángeles. Que eran los que realmente se curraban el arao. Y que no digo yo que no lo fueran pero de los de alas, va a ser que no. xDDD

Feliz semanica festiva. Lo de festiva es un decir.

Allek dijo...

que tal!! despues de un tiempo he regresado...
un abrazo..

Jon Basto dijo...

Outsider: tampoco fue un labrador... fue un perro labrador. Pero no tenia ninguna foto de este tipo de perro, que saliera mordiendo, para eso del fotosorrrrllll. Sólo vi a Bruno dispuesto a ello.
Y ademas eso, era mas perro que un perro. Y se ponia de morapio hasta arriba, pero siempre por la jeta. Tenia mas cara que espalda.

Padme: perdón... cuando se me ocurrio lo de este post, casi me meo de la risa, y no he podido aguantar una semana... lo siento.
Y vamos reconduciendo la historia, Bruno fue un perro labrador, que vendia alucinógenos. Isidro era su cliente habitual, pero Bruno estaba hasta los cojones de que no le pagara, y por eso le corto los cojones con una azada. La mujer y el hijo de Isidro estan eternamente agradecidos al perro, por acabar con semejante caradura y vago.
Feliz semana a ti tambien.

Allek: Buen retorno.